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El acné es un proceso inflamatorio crónico que afecta a rostro,
espalda o escote y puede dejar secuelas en forma de cicatrices.
Para las cicatrices atróficas del acné los tratamientos de IML son,
entre otros, la dermoabrasión, peelings, resurfacing con láser o rellenos.
El Láser de Colorante Pulsado o el Starlux 1540 y la Luz Pulsada Intensa
se utilizan en IML para tratar las cicatrices hipertróficas de acné.
En IML se ha desarrollado un tratamiento específico
para las cicatrices atróficas de acné: Acné Repair.
Los láseres Fraccionados Ablativos y no Ablativos son muy eficaces en las cicatrices
de acné y no presentan los efectos secundarios de otros tipos de láseres.
  

Tratamiento con láser para las cicatrices de acné

Las cicatrices atróficas del acné mejoran poco, en la mayoría de los casos, con técnicas superficiales. Lo importante para conseguir buenos resultados es alcanzar la remodelación de la dermis por lo menos un milímetro por debajo de la superficie.

En la última década se ha avanzado mucho en el tratamiento de las cicatrices de acné con láser; la finalidad es buscar este remodelado profundo que mejore lo máximo posible el estado de las cicatrices. En primer lugar aparecieron los láseres ablativos, posteriormente se emplearon algunos equipos no ablativos y en los últimos años han surgido equipos fraccionados que son actualmente los más empleados en el tratamiento de las cicatrices de acné.

Láser Deep FX

Láser Deep FX en IML.

Láseres ablativos

Su finalidad es realizar el resurfacing, es decir, la destrucción controlada de la epidermis y parte de la dermis para su posterior remodelación. Emiten energía de alta densidad en pulsos cortos para vaporizar el tejido pero con limitación del daño del tejido que lo rodea. Podemos decir que el resurfacing con láser es una técnica más controlada del daño que queremos provocar en comparación con la dermoabrasión o peelings medios y profundos.

Láser de CO2

Este láser emite en una longitud de onda de 10.600 nm. Provoca una vaporización de la epidermis y dermis papilar. La profundidad que alcanza es de 20-60 micras, con una necrosis térmica adicional de 20-50 micras. Como se puede ver, la profundidad que alcanza no es mucha pero sí que se produce una contracción y remodelación del colágeno subyacente al daño térmico. Con estos equipos podemos conseguir mejorías en las cicatrices atróficas importantes en función de la intensidad de la energía empleada. El problema que presenta es el tiempo de recuperación tras el tratamiento.

El paciente tiene inicialmente un oscurecimiento de toda la superficie tratada que se descama en 7-10 días y un posterior edema y enrojecimiento que puede durar de 1 a 3 meses también en función de los parámetros utilizados. Todo ello puede tener un riesgo de cambios en la pigmentación de la piel y de la cicatrización en forma de quistes de millium o incluso cicatrices hipertróficas.

Láser de Erbio: Yag

Este láser emite en una longitud de onda de 2936 nm. Es un equipo con más selectividad por el agua con lo cual provoca una mejor vaporización de la epidermis pero produce menos daño térmico residual. Podemos decir que la remodelación del tejido que provoca es más superficial. Alcanza una profundidad de 10-20 micras con una zona de necrosis adicional de 15 micras o menor.

Al ser más superficial es mejor tolerado, provoca menos eritema posterior y el riesgo de complicaciones es más bajo, pero se trata de un equipo menos eficaz para mejorar las cicatrices de acné.

Láseres no ablativos

Los láseres no ablativos se desarrollaron gracias a la búsqueda de alternativas que produjesen una remodelación del colágeno pero sin los efectos secundarios de los láseres ablativos. Esto quiere decir que no producen vaporización de la epidermis. Su objetivo es provocar un daño térmico en la dermis sin alterar la epidermis, para ello trabajan enfriando la epidermis y emitiendo la energía a profundidad importante que es absorbida por los tejidos que contienen agua.

Se han empleado láseres con diferentes longitudes de onda, todas ellas cercanas al infrarrojo como 1320 nm (Neodimio:Yag), 1450 nm (Diodo) o 1540 (Erbio-glass).

Láser Starlux 1540

Un tratamiento con Láser Starlux 1540
infrarrojo fraccional no ablativo.

Normalmente el tratamiento requiere una media de 3 sesiones. El remodelado del colágeno provoca una mejoría de las cicatrices, hay que tener en cuenta que esta renovación de los tejidos puede continuar durante los siguientes meses, hasta seis después de la aplicación.

Los pacientes suelen presentar enrojecimiento pasajero tras la sesión y existe menor riesgo de alteraciones de la pigmentación o cicatrización anómala ya que la epidermis no se ve afectada.

El problema de estos láseres ablativos es que suelen ser tratamientos algo dolorosos y por esto poco tolerados por el paciente.

Para saber cuál es el láser más adecuado para usted, pida una cita ahora con uno de nuestros dermatólogos expertos.

Láseres fraccionados ablativos y no ablativos

Los láseres fraccionados se han desarrollado en los últimos años y presentan como principal ventaja la ausencia de los efectos secundarios de los láseres ablativos.

Estos equipos producen microzonas de daño térmico rodeadas de piel sana. Estas microcolumnas de calor provocan primero una desnaturalización del colágeno y posteriormente un remodelado del mismo. Consiguen mejorar la textura de la piel, mejorando la flacidez y recuperando las cicatrices atróficas provocadas por el acné.

Podemos dividirlos a su vez en dos tipos:

Láseres fraccionados ablativos

Estos láseres realizan un resurfacing fraccionado.

Se trata de láseres ablativos de CO2 o de Erbio:Yag que no emiten su energía conjunta sino que la dividen en pequeños microdisparos rodeados de zonas de piel sana.

Con estos láseres disminuyen los riesgos de los láseres ablativos tradicionales con menor eritema residual, se acortan los tiempos de recuperación y hay menor riesgo de alteraciones de la pigmentación y de cicatrización anómala.

De los dos tipos de equipos, como en el caso de los láseres ablativos convencionales, el láser de CO2 ofrece una mayor profundidad de daño térmico y por lo tanto la posibilidad de mejores resultados.

La recuperación tras una sesión es algo más larga que en los fraccionados no ablativos. Se puede producir un oscurecimiento de la superficie pero que durará sólo  3 o 4 días y el enrojecimiento posterior se resuelve a veces incluso en una semana.

Los resultados con estos láseres son buenos. Tenemos la opción de cambiar la densidad de disparos y la profundidad de los mismos en función del tipo de cicatrices que vayamos a tratar.

El equipo utilizado en IML, Active FX, Ultrapulse Encore Laser, es un equipo muy versátil. En muchas ocasiones se puede combinar este tratamiento con sesiones de láser fraccionado no ablativo (Starlux 1540 nm) para optimizar los resultados.

Láseres fraccionados no ablativos

Estos equipos producen microcolumnas de calor que no generan daño en la epidermis. Los primeros equipos que se desarrollaron tenían una longitud de onda de 1550 nm. En la actualidad trabajamos sobre todo con láser de longitud de onda de 1540 nm (Starlux).

Láser 1540

Pieza de mano del Láser 1540.

Estos láseres presentan menos complicaciones posteriores que los láseres ablativos y son más tolerados que los no ablativos. Tras el tratamiento aparece edema y eritema que suele desparecer en 24 o 48 horas. Existe menos riesgo de alteraciones de la pigmentación y no hay complicaciones de cicatrización anómala.

Los resultados de los láseres fraccionados no ablativos son bastante buenos. Según diferentes estudios externos y seguimientos realizados en IML la mayoría de los pacientes (hasta un 85%) refieren presentar mejoría en el aspecto de sus cicatrices y a su vez la mayoría de ellos califica esta mejoría como de buena o muy buena.

Efecto del láser 1540

Efecto del láser 1540 sobre la piel.

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